¿Te duele al morder? ¿Sientes los dientes sensibles al frío o al calor? ¿O viste una pequeña grieta en alguna pieza dental? ¿Sera una fisura o fractura dental?
Es normal que te preocupes. ¿Será una fisura sin importancia o una fractura dental que complique todo? Aunque parezcan lo mismo, no lo son.
Entender las diferencias entre una fisura y una fractura es clave para un buen diagnóstico y el tratamiento correcto.
Por experiencia, te digo que detectar estas distinciones a tiempo es vital. Tuve un paciente que, por meses, ignoró lo que creía una «simple fisura» y terminó con una infección grave que requirió un tratamiento de conducto de urgencia.
La fina línea invisible: ¿qué es una fisura dental?
Una fisura dental es una grieta superficial en el esmalte, la capa protectora del diente. Suelen ser tan finas que casi ni se ven y pueden pasar desapercibidas mucho tiempo.
Tipos comunes de fisuras
- Líneas de crazing: Son microfisuras muy superficiales en el esmalte. Extremadamente comunes, sobre todo en los dientes de atrás, y rara vez causan síntomas. Imaginate que son como las «arrugas» del esmalte.
- Fisuras oblicuas: Aparecen en diagonal sobre la superficie del diente y pueden ser un poco más profundas, a veces llegando a la dentina.
- Fisuras verticales incompletas: Recorren la superficie del diente de arriba abajo, pero no llegan hasta la raíz ni parten el diente en dos.
Síntomas y riesgos de las fisuras
Normalmente, las fisuras no duelen mucho. Pero pueden causar sensibilidad leve al frío, al calor o a la presión, sobre todo al masticar. El mayor riesgo de una fisura es que puede empeorar. Una fisura que no se atiende puede permitir que las bacterias entren en la dentina, provocando sensibilidad. Si avanza lo suficiente, puede terminar en una fractura o, peor, en una caries profunda o una infección. De hecho, un estudio reciente en un centro especializado en implantes dentales en Sevilla mostró que el 15% de los pacientes con dolor por una fisura terminaron necesitando un tratamiento más complejo porque la grieta había avanzado. Esto demuestra que no hay que subestimar ninguna grieta, por más chica que sea.
Cuando la grieta se agrava: la fractura dental
A diferencia de una fisura, una fractura dental implica una separación más profunda y considerable de la estructura del diente. La fractura puede extenderse por el esmalte, la dentina y, en los casos más graves, llegar a la pulpa (el centro del diente donde están los nervios y vasos sanguíneos) o incluso a la raíz. Acá es donde la cosa se complica.
Tipos de fracturas dentales
- Fractura incompleta (síndrome del diente fisurado): Es una grieta que va desde la superficie de masticación hacia la raíz, pero todavía no partió el diente del todo. Suele provocar un dolor intenso al morder y al soltar la mordida.
- Fractura completa (diente partido): El diente se partió en dos o más pedazos. El dolor es constante y fuerte, y las chances de salvar el diente son pocas.
- Fractura de la cúspide: Un pedazo de la superficie de masticación del diente (la cúspide) se desprende. Esto suele pasar cuando hay una restauración grande.
- Fractura vertical de la raíz: La grieta nace en la raíz del diente y sube. Es muy difícil de diagnosticar y, la mayoría de las veces, implica extraer el diente.
Síntomas y consecuencias de las fracturas
Los síntomas de una fractura dental son, por lo general, más notorios que los de una fisura. Incluyen:
- Dolor agudo y punzante al morder o al soltar la mordida.
- Sensibilidad extrema al frío, al calor y a los dulces.
- Dolor constante si la pulpa está afectada.
- Hinchazón o una fístula (un pequeño bulto en la encía) si hay infección.
Si no se trata, una fractura puede llevar a la pérdida del diente, infecciones graves que afecten el hueso de alrededor y, en algunos casos, la necesidad de un implante dental o una prótesis. Para nosotros, en nuestra Clínica Dental en Dos Hermanas, una fractura que no se atiende es una de las principales razones de extracciones que se podrían haber evitado.
¿Cómo distinguir entre fisura o fractura dental? Las claves del diagnóstico
No siempre es fácil ver la diferencia entre una fisura y una fractura. Los dentistas usamos varias herramientas y técnicas para un diagnóstico preciso:
- Examen visual: Un buen ojo clínico puede detectar fisuras y fracturas evidentes.
- Transiluminación: Se usa una luz brillante para iluminar el diente, lo que hace que las grietas sean más fáciles de ver.
- Tinciones dentales: Unos tintes especiales pueden meterse en las grietas y hacerlas más visibles.
- Sondas periodontales: Para saber qué tan profundas son las grietas.
- Radiografías: Aunque no siempre se ven las fisuras y algunas fracturas en las radiografías, son fundamentales para descartar otros problemas y evaluar la salud del hueso y la pulpa.
- Pruebas de mordida: Con un instrumento especial se le pide al paciente que muerda en distintas partes del diente para identificar la zona exacta del dolor.
Tratamiento: del sellado a los implantes
El tratamiento dependerá de la extensión y dónde esté la grieta.
Tratamiento de fisuras
- Observación: Si la fisura es superficial y no molesta, el dentista puede decidir solo observarla.
- Selladores o resinas: Para fisuras más profundas, se puede aplicar un sellador o una resina para proteger el diente y evitar que entren bacterias.
- Coronas dentales: En algunos casos, si la fisura es lo suficientemente profunda como para afectar la estructura del diente, se puede recomendar una corona para protegerlo.
Tratamiento de fracturas
- Empastes o adhesivos: Para fracturas pequeñas que no llegan a la pulpa.
- Coronas dentales: Si la fractura es más grande pero el diente todavía sirve, una corona puede restaurar su forma, función y protegerlo de que se siga partiendo.
- Tratamiento de conducto (endodoncia): Si la fractura afectó la pulpa, hay que hacer un tratamiento de conducto para sacar el tejido infectado o inflamado, y después poner una corona.
- Extracción y reemplazo: Cuando las fracturas son muy graves y el diente no se puede salvar (como una fractura vertical de la raíz o un diente totalmente partido), la extracción es inevitable. Aquí es donde entran las opciones de reemplazo como los implantes dentales en Sevilla, que son una solución duradera y estética.
La importancia de no ignorar las señales
No te confíes. La mayoría de los problemas dentales graves que veo empiezan con una pequeña molestia que el paciente ignora. Se piensa: «Si no duele mucho, no debe ser grave». ¡Pero no! El punto clave es este: cualquier síntoma, por mínimo que sea —una sensibilidad rara, un dolor ocasional al masticar o una pequeña grieta— debe ser evaluado por un dentista cuanto antes. Dejar pasar el tiempo con una fisura o una posible fractura dental no solo aumenta el riesgo de un tratamiento más complicado y caro, sino que también puede comprometer la salud general de tu boca. No esperes a que un problema chico se convierta en una emergencia. Tu sonrisa y tu salud se merecen una atención a tiempo.



